¡Conozca a su Creador!

 

Por increíble que parezca, el Dios de la gloria quiere que usted le conozca personalmente. La Biblia, la Palabra de Dios, nos muestra una manera muy sencilla de hallar la salvación y de entrar en una relación con él.

 

 

Dios se hizo hombre

 

¡Todos han pecado! (Romanos 3:23). Estando destituidos de la gloria de Dios, la sentencia sobre nosotros fue la muerte (Romanos 6:23; Ezequiel 18:4, 20). Sin embargo, Dios, en su gran e indescriptible amor para nosotros, tuvo un plan para salvarnos de nuestros pecados. Ese plan le involucraba a sí mismo: ¡Dios se hizo hombre! (1 Timoteo 3:16). Como hombre ––hombre puro y sin pecado, pero de todos completamente hombre–– Jesús de Nazarét, el Ungido de Dios, se dio a sí mismo por nosotros. El llevó nuestros pecados en su propio cuerpo (1 Pedro 2:24), y ¡murió por nosotros! (Romanos 5:8; Juan 3:16). Luego, después de tres días, El resucitó de los muertos, conquistando así a la muerte y al sepulcro. Ahora, nosotros podemos tener vida eterna...

 

¿Qué, pues, tenemos que hacer? Jesús mismo nos dio la respuesta: "Arrepentíos, y creed en el evangelio" (Marcos 1:15). ¿Qué es el evangelio? Las buenas noticias de Su muerte, sepultura y resurrección por nosotros (1 Corintios 15:1-5). No obstante, si de veras creemos el evangelio, nos es necesario obedecer el evangelio (Romanos 10:16).

 

¿Cómo, pues, obedecemos al evangelio? Tenemos que morir a nuestros pecados, ser sepultados con él en el bautismo en agua, y resucitar con él por medio del llenamiento del Espíritu Santo, para así andar en vida nueva. (Vea Romanos 6:4; Colosenses 2:12). ¡Esto constituye un nuevo nacimiento! (Juan 3:3-5).

 

Bien –– ¿cómo hacemos eso?

 

El Plan de la Salvación

 

Note la pregunta que le hicieron al apóstol Pedro acerca de la salvación ––y la respuesta que él les dio: "Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles, Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo, Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo." (Hechos 2:37-38).

 

Cuando nos arrepentimos, somos bautizados en el nombre de Jesucristo y recibimos el don del Espíritu Santo, experimentamos el "nuevo nacimiento" de que habló Jesús: "Respondío Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios." (Juan 3:5)

 

Al obedecer esas Escrituras de la Palabra de Dios y al permitirle a Dios a guiarle a una vida piadosa, Ud. experimentará un renacimiento que le transformará la vida y le hará una nueva persona.

 

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." (2 Corintios 5:17) 

 

Comuníquese con nosotros

 

No demore más en buscar mayor conocimiento sobre cómo Jesucristo puede cambiar su vida y darle gozo, paz, felicidad y ––lo que es más importante–– ¡el perdón de sus pecados! Escríbanos y háganos saber que Ud. quiere llegar a conocerle a Jesús. Nos comunicaremos con Ud. lo más antes posible. ––Y si desea que alguien le enseñe un estudio bíblico grátis en su hogar…¡solo tiene que avisarnos

 
 
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